La Tradición de la Iglesia

La Iglesia es infalible cuando enseña las verdades reveladas o las relacionadas con estas, necesarias para la comprensión, custodia y defensa de la misma revelación.

Las “fuentes de la revelación” son la SAGRADA ESCRITURA y la TRADICION.(Del verbo latino “tradere”, transmisiónoral de una doctrina, noticia o costumbre de las generaciones pasadas hasta hoy). TRADICION, para nosotros católicos, es “el conjunto de verdades reveladas que miran a la fe y costumbres y que no se contienen en la Sagrada Escritura, sino que las transmite Dios oralmente a su Iglesia”. La Sagrada Escritura y la Tradición contienen las verdades reveladas pero, la Sagrada Escritura las hace llegar a nosotros por medio de un “libro inspirado”, y la Tradiciónse sirve de la “predicación oral”.

La Tradiciónescrita está contenida en libros de carácter humano, fuera de la Sagrada Escritura.

Por razón del “autor” la Tradición puede ser:

1. Divina o divino-apostólica (verdades que Cristo y el Espíritu Santo revelaron a los apóstoles y estos a sus sucesores hasta llegar a nosotros).

2. Eclesiástica (disposiciones prácticas tomadas por los apóstoles por propia iniciativa).

Por razón del “contenido u objeto” que se transmite, la Tradiciónpuede ser:

1. Dogmática (si se trata de una verdad de fe).

2. Moral (si es sobre alguna norma referente al culto y disciplina).

Con relacióna la Sagrada Escritura la Tradiciónpuede ser:

1. Constitutiva (cuando nos permite conocer una verdad que no se contiene en la Sagrada Escritura).

2. Interpretativa (cuando expone una verdad clara u obscuramente contenida en los libros santos).

El Concilio de Trento (s. XVI) admite como fuentes de la revelacióna la Sagrada Escritura y a la Tradición, atribuyéndoles el mismo valor. (Los protestantes sólo admiten la Sagrada Escritura).

En los primeros años del cristianismo la Tradiciónoral fue la única forma de conocer la revelación porque consta históricamente que Jesús ni escribió un libro para transmitirnos la propia revelación ni ordenó hacerlo a los apóstoles; sólo se preocupó de predicar. Los apóstoles, por lo tanto, estaban convencidos que su deber se centraba en la predicacióndel Evangelio, no en escribirlo.

Los Evangelistas y algunos apóstoles escribieron después por otros motivos; a saber:

1. Mateo, para dejar un recuerdo a los hebreos antes de partir a otras tierras a evangelizar.

2. Marcos, para conservar por escrito la predicaciónde Pedro.

3. Lucas, para dejarnos la predicaciónde Pablo y para corregir errores de algunos autores mal informados.

4. Juan, para combatir las primeras herejías.

5. Pablo, presuponiendo la predicación, en sus cartas sólo esclarece algún punto, tapa alguna laguna, o inculca una doctrina particular.

Poseemos ademásel testimonio de los Padres de la Iglesia para afirmar el principio que la Tradición interpreta la Escritura. Las afirmaciones de mayor interés son:

1. San Ireneo, obispo de Lión, hace una apologíade la Tradiciónal refutar la herejíagnóstica.

2. Tertuliano (160-222). En su “De praescriptione haereticorum” hace este razonamiento: “Si queremos conocer la verdadera doctrina de Cristo y de los apóstoles, no hay otra vía que la de estudiar la fe de las iglesias de origen apostólico” (c. 21).

3. El Papa Esteban (254-257), que afirmó la validez del bautismo administrado por los herejes fundándose en la Tradición( Obras de San Cipriano, carta 74).

4. San Agustínafirma que la única razónpara creer en los evangelios es la autoridad de la Iglesia (Contra Epist. Man. 5, 6).

5. San Vicente de Lerins más tarde fijará la regla de la Tradiciónen el principio de que la Iglesia Católica tiene el poder supremo y que sus enseñanzas deben ser aceptadas por todos (Commonitorium, 2).

La Tradiciónprecede a la Escritura y la garantiza, ya que esta funda todo su valor en el hecho de proceder de Dios por inspiracióny esto sólo se puede probar por la Tradición, al igual del canon de los libros inspirados y la extensiónde la inspiración.

La Tradiciónes másamplia que la Escritura. Las dos transmiten lo que proviene de la palabra de Dios; proceden de una misma fuente y son los dos canales por lo que nos llega el contenido de la Revelación. Por tanto entre Escritura y Tradiciónhay una íntima relación.

El Concilio Vaticano II insiste en ello de modo particular:

“Surgiendo ambas de la misma fuente, se funden en cierto modo y tienden a un mismo fin. Ya que la Sagrada Escritura es la palabra de Dios en cuanto se consigna por escrito bajo la inspiracióndel Espíritu Santo, y la Sagrada Tradicióntransmite íntegramente a los sucesores de los apóstoles la palabra de Dios a ellos confiada por Cristo Señor y por el Espíritu Santo para que, con la luz del Espíritu de la verdad la guarden fielmente, la expongan y la difundan con su predicación; de donde se sigue que la Iglesia no deriva solamente de la Sagrada Escritura su certeza acerca de todas las verdades reveladas. Por eso se han de recibir y venerar ambas con un mismo espíritu de piedad” (Sobre La Divina Revelación, n. 9).

La Tradicióny el Magisterio de la Iglesia son inseparables, ya que el Magisterio no es otra cosa que la puesta en práctica de la Tradición. Jesúsencargó asus discípulos enseñar las verdades reveladas hasta el fin del mundo. Por tanto la revelaciónpasa de boca en boca, de un maestro a otro. El magisterio actual de la Iglesia es el último portavoz al que ha llegado la postrer “Traditio” de la verdad revelada.

Los “documentos de la Tradición” son las obras de las generaciones pasadas en las que se expresa la fe de la Iglesia. Estos documentos pueden ser cosas (pinturas, esculturas, vasos sagrados, ornamentos, etc.); escritos (actas de concilios, libros litúrgicos, obras de Padres y Teólogos, etc.); instituciones (leyes, ritos, fiestas religiosas, etc.). Se suele distinguir a estos documentos en primarios y secundarios.

Documentos primarios:

1. Las definiciones solemnes de los concilios ecuménicos y de los sumos pontífices donde la fe de la Iglesia en una determinada verdad se afirma de manera clara y definitiva. Ejemplos:

1. Divinidad de Cristo, Concilio de Nicea (325).

2. Maternidad divina de María, Concilio de Éfeso (431).

3. Infalibilidad del Papa, Vaticano I (1870).

4. Asunciónde la Virgen al cielo, Noviembre 1, 1950.

– Los “símbolos de la fe”, breves síntesis de las principales verdades reveladas, aprobadas por la Iglesia y recitados por los fieles en público y en privado. El Símbolo de los Apóstoles y el Símbolo Atanasiano que se rezan en el breviario; y el Símbolo Niceno-constantinopolitano que se dice en la Misa, son los tres másimportantes.

– Las “profesiones de fe” impuestas por la Iglesia a los fieles como reaccióna determinados errores. Recordamos entre estas la Profesiónde Fe Tridentina de PíoIV en 1564 y el Juramento Antimodernista de PíoX en 1910.

– Actas del magisterio ordinario que siempre son ejemplo de la fe de la Iglesia (encíclicas, alocuciones, cartas, bulas pontificias, decretos, escritos de los obispos, etc.).

Documentos secundarios:

1. Los escritos de los Padres de la Iglesia que desarrollaron la vida de la Iglesia en sus primeros años. Para ser considerados Padres de la Iglesia deben tener estas características: antigüedad, santidad de vida, doctrina ortodoxa y aprobacióneclesiástica. Esta época dura hasta el año636 (muerte de San Isidro de Sevilla) para los Padres latinos y el año749 (muerte de San Juan Damasceno) para los griegos. Para que un argumento patrístico se considere de tradicióndivino-apostólica debe poseer las siguientes peculiaridades:

1. Unanimidad de pensamiento de los Padres en materia de fe y moral único objeto de la Tradición.

2. Presentaciónde las enseñanzas como reveladas y no como opiniones particulares.

3. Aprobaciónde la Iglesia, quien da autoridad a los Padres.

– El consentimiento de los teólogos, que, bajo la direccióndel magisterio, estudian las verdades reveladas y difunden su conocimiento. Esta compenetracióndel pensamiento de los teólogos y el magisterio de la Iglesia lo ratifica PíoXII en la “Humani Generis”. Pasada la época patrística los teólogos han ocupado el puesto de los Padres, siendo una autoridad muy particular entre ellos Santo Tomásde Aquino.

Fuente: Tomado de http://www.clerus.org/clerus/dati/2004-06/05-15/igletrad, a la fecha de: 14/11/2018

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