¿Cómo puedo concentrarme mejor en misa? Guía visual, paso a paso

Algunas veces cuando asistimos a Misa, luchamos por mantener la atención enfocada en la celebración eucarística. Nos podemos distraer fácilmente, pero no te preocupes, no eres el único al que le sucede, el ambiente del templo, nuestro estado de ánimo, las dificultades y preocupaciones, nuestro proceso de conversión y de oración personal, son algunas de las circunstancias que hacen que nuestra concentración no sea la mejor. Hoy quiero recomendarte algunos tips sencillos para no distraerte durante la Eucaristía:

1.  Llega unos minutos antes de que comience la celebración

Es común que por las distintas responsabilidades y tareas que tenemos, lleguemos al templo a la hora en punto o, lamentablemente, unos minutos después de que ha comenzado la misa. Por lo que perdemos la oportunidad de concentrarnos mejor, por eso te recomiendo que llegues unos minutos antes al templo, de manera que puedas sentarte y ofrecer con calma tus intenciones y así disponer tu mente y cuerpo antes de comenzar.

2. Siéntate al frente

Si sabes que te distrae fácilmente el que alguien llegue tarde, el ruido de afuera o el ver cómo entran y salen algunas personas, entre otros factores; te recomiendo que busques un puesto al frente, de manera que tu mirada esté puesta en el altar. Trata de enfocarte en lo que sucede en la ceremonia y no en lo que puedan hacer las personas que están a tu alrededor. La Misa es un momento especial en el que afianzas tu relación con Dios, si hace tiempo no vas, estos tips pueden servirte para cuando decidas regresar.

3. Lleva un libro de oración

Muchas veces ocurre que al salir de misa ya no recordamos qué decían las lecturas del día. Ante esto es bueno llevar un libro y seguirlas durante la liturgia de la Palabra, además es muy práctico para cuando llegas unos minutos antes de la celebración, de este modo puedes leerlas y meditar sobre el mensaje que traen para ese día. 

4. Conoce las partes de la Eucaristía

En algunas parroquias o movimientos eclesiales, hay semilleros de liturgia donde podrás aprender sobre cada uno de los momentos de la celebración eucarística, esto te ayudará a vivir con mayor fervor toda la celebración. Si no conocemos o entendemos bien lo que está sucediendo es más difícil estar en sintonía con lo que sucede.

5. Encomiéndate a un santo de devoción

Nuestras dificultades, preocupaciones o estados de ánimo, pueden influir fácilmente en nuestra participación durante la misa. Encomendarte a tu ángel de la guarda o a tu santo de devoción y pedirle a Dios que te envíe su Espíritu Santo para que te ayude a no distraerte en la oración o durante la eucaristía, se convierte en una suíplica muy efectiva. Los amigos en Cristo siempre son grandes aliados.

6. Busca la Gracia de Dios

Es fundamental permanecer en gracia, una vida espiritual madura y con un proceso de conversión constante, te ayudará a vivir de mejor manera el sacramento eucarístico.  Te recomiendo la confesión constante y la oración personal para fortalecer tu relación con Dios, la perseverancia y paciencia contigo mismo también son clave.

Te invito a reflexionar en las palabras del Papa Francisco: «¡Que en nosotros la santa misa no caiga en una rutina superficial! ¡Que alcancemos cada vez más su profundidad! Es precisamente ella la que nos introduce en la inmensa obra de salvación de Cristo, la que afina nuestra vida espiritual para alcanzar su amor» 

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